Inicio. Saltar al contenido principal.

Acceso a otros temas jcyl.es

Página de inicio de la Junta de Castilla y León

Patrimonio Cultural

Contacto

Acceso a otros temas jcyl.es

Patrimonio Cultural de Castilla y León

Contenido principal. Saltar al inicio.

Ciudad Antigua de Salamanca

  • Ir a descargas
  • Abre una nueva ventanaImprimir

La consideración de la ciudad de Salamanca como bien integrante del Patrimonio Mundial conlleva la adopción de medidas que garanticen la conservación de estos valores, por lo que La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura y Turismo, Dirección General de Patrimonio Cultural, como responsable de la tutela del patrimonio cultural, en coordinación con el Ayuntamiento de la Ciudad de Salamanca, ha elaborado el Plan de Gestión de la “ciudad antigua de Salamanca”.

Los Planes de Gestión son los instrumentos de planificación que UNESCO considera necesarios para los bienes culturales y naturales inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial; entendiendo que los mismos están destinados a garantizar el valor universal excepcional que motivó su inscripción en la citada Lista.

El Plan de Gestión lo primero que plantea es destacar los valores que han llevado al reconocimiento de Salamanca como Patrimonio Mundial y que el escrito Antonio Colinas sintetiza en “su patrimonio histórico-artístico, sus espacios naturales y su lengua, el castellano o español”; insistiendo, por tanto, no sólo en la ciudad física, en lo tangible, sino en su asociación con lo intangible, menos evidente y tan valioso

El Plan de Gestión es una herramienta para abordar la lectura integrada del patrimonio salmantino y para subrayar que cualquier intervención que se proyecte en el espacio de la Ciudad Vieja debe resolverse cuidadosamente, sensible a sus características excepcionales. Cada proyecto, cada intervención que se realice en este espacio urbano, público y privado, debe estar dirigido a enriquecer el conjunto y garantizar su protección y conservación.

El Plan de Gestión tiene un perfil estratégico, de asistencia en la toma de decisiones, trabajando al servicio de la programación y de la evaluación de acciones en la ciudad. Tiene un leitmotiv, hacer que cada parte se vea desde el todo y garantizar que la lectura del todo incluya y articule todas las partes, ofreciendo una visión de conjunto coherente y sistémica.

El Plan de Gestión promueve y parte de una lectura abierta e integrada del espacio histórico como fundamento de un sistema articulado y dinámico de herramientas de protección y puesta en valor, planteadas con un “perfil operativo innovador”, como instrumental combinado y “re-formulable”, esto es, dinámico y complejo, como implica la propia realidad del bien que supone la Ciudad Vieja. Salamanca necesita de un modelo propio de gestión de su Patrimonio, ajustado a sus condiciones específicas. La innovación está en la oportunidad de componer una herramienta a medida, adaptada y adaptable a las singularidades de “La Ciudad Vieja” de Salamanca, un espacio urbano histórico con valores irrepetibles, arraigados en los grandes conjuntos monumentales y en su rico acervo inmaterial.

Los objetivos básicos del Plan de Gestión de la ciudad de Salamanca son: garantizar el conocimiento comprensivo y la conservación de los valores por los que se ha incluido en la Lista de Patrimonio Mundial, así como establecer la estrategia para dirigir con solvencia y utilidad cualquier acción que afecte a dicho espacio o a cualquiera de sus elementos constitutivos, fomentando su contribución al desarrollo local. Sobre este concepto se concretan los objetivos específicos del Plan de Gestión - teniendo en cuenta una dinámica de ciudad viva y en evolución -: garantizar la conservación del patrimonio urbano y arquitectónico de la Ciudad Vieja; fortalecer la singularidad de dicho patrimonio, destacar sus componentes, favorecer interacciones con recursos próximos y activar las economías locales; facilitar la vida de la Ciudad Vieja, compatibilizando los intereses de usuarios, visitantes y residentes; moderar los impactos derivados de la “vida urbana” en los bienes protegidos; orientar la adecuación de las intervenciones en el patrimonio a sus valores; definir con coherencia la forma y funciones de los espacios públicos; poner en valor de forma articulada los conjuntos monumentales y espacios vinculados; programar los sistemas de equipamiento y servicios urbanos en los diferentes espacios del ámbito protegido.

(Texto elaborado a partir del contenido del Plan de Gestión)