Resumen
“La Dolorosa” es una talla policromada que representa en busto a la Virgen María en sus misterios dolorosos. Es de las del tipo creado por Mena que tanta aceptación tuvo en el barroco español y que solía ir emparejada a la figura del “Ecce Homo”. Paralelamente al virtuosismo técnico empleado por el escultor, la obra desprende elegante sobriedad y melancolía, concentrando la expresión en el rostro.
Tallada magistralmente en madera de pino, a través de los trabajos del policromado se constata el interés por lograr un gran naturalismo a través de las diferentes técnicas y materiales empleados, como los ojos de vidrio, dientes de hueso, pestañas de pelo natural y lágrimas. El cromatismo en los ropajes hace referencia a la iconografía inmaculista, siendo la túnica del color del jacinto y el manto azul celeste.
Para un mayor conocimiento de la pieza, durante los estudios previos a la restauración se ha efectuado una toma de muestras para caracterización de materiales por exámenes y estudios en el Laboratorio de Física y Química del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, complementados con exámenes con diversos tipos de iluminación y un estudio radiográfico (RX).
Antes de la intervención, los deterioros más destacables afectaban al manto de la dolorosa. Por la parte anterior de la obra, los pliegues más sobresalientes presentaban roturas y reencolados con refuerzos de telas y una reintegración de volumen de uno de los vivos realizada de forma muy burda con cartón, retazos de papel impreso, pergamino y telas. La totalidad del manto estaba repolicromado por dos veces ocultando la tonalidad azul original.
Toda la superficie de la imagen presentaba suciedad y salpicaduras de cera.
En el rostro de la dolorosa se evidenciaban la pérdida de cinco de las seis lágrimas y de la práctica totalidad de las pestañas de pelo natural de las que tan solo quedaba algún resto testimonial.
Además de estos deterioros hay que citar las alteraciones derivadas del envejecimiento de los materiales constitutivos de la imagen y de la interactuación de los mismos entre sí.
La parte inferior de la peana es un añadido antiguo, aunque no originario, está realizado de forma tosca y posiblemente se habría colocado para dar altura a la obra.
Los trabajos de restauración más destacables han consistido en: una limpieza; la eliminación de los repolicromados del manto azul; la eliminación de la antigua reintegración volumétrica y refuerzos innecesarios de tela, papel y otros materiales en el manto; la reconstrucción del vivo del pliegue del manto; reposición de las pestañas de pelo natural y las lágrimas perdidas; y la reintegración cromática de la imagen.
Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León
Dirección General de Patrimonio Cultural
Consejería de Cultura y Turismo
Valladolid, 2017